jueves, 31 de enero de 2013

UNA MALA ACTITUD ECHA TODO A PERDER

Hoy es mi último día en grupo Sadasi, empresa en la que trabajé durante 5 años y medio.

Por diferencias personales con el corporativo, se está dando mi salida. Hasta ahí no tengo problema.

Sin embargo, en este último día me están queriendo atribuir un error de contabilidad y no quieren pagarme mi finiquito.

Peor aún, querían que firmara un acta administrativa en la que constatara que este error había sido una mala administración de presupuestos de mi parte.

Pudiendo terminar esta relación laboral de manera civilizada y conforme a la ley, ahora nos encontramos en una situación en la que posiblemente terminemos en los tribunales, situación que no me preocupa, pero veamos el alcance de la situación.

Y todo porque a alguien se le hizo fácil quererse brincar la ley y ahorrarle a la empresa dinero.

Espero que se reconsidere esta situación pero esta mala experiencia definitivamente manchará mi percepción de la empresa.

Irónico que el departamento de Mercadotecnia y Recursos Humanos no considere el impacto que generan estas acciones sobre la imagen de la desarrolladora.

martes, 29 de enero de 2013

COMPARA CARACTERISTICAS, LUEGO PRECIO

En la última junta que tuve en Aguascalientes, mi amigo Eduardo Villanueva tocó un punto muy interesante al analizar la competencia.

El problema de la plaza es que los competidores han entrado en una guerra de precios para poder atacar el mercado con un ingreso entre 1-2 salarios mínimos diarios ($6USD).

En este tipo de análisis, es fácil perderse con tantas variables, y un error muy común es tomar el precio como característica principal de comparación, sin embargo, Eduardo aplica una dinámica acertada.

Primero hay que considerar los prototipos que tengan características similares y una vez que estos han quedado definidos, ahora sí comparar precios.

De esta manera se puede hacer una comparación más real.

No me quedó más que decirle que es lo más inteligente que le he escuchado decir desde que lo conozco, aunque he aprendido mucha otras cosas de él.

lunes, 28 de enero de 2013

NECESITAMOS LA REAFIRMACIÓN DE LA GENTE

Desde que somos niños, la manera de saber si las acciones que estamos desempeñando son correctas es con la retroalimentación que nos dan los demás.

Dependiendo de la reacción, decidimos repetir o no dicha acción y comenzamos a generar hábitos conductuales.

Estos hábitos forman nuestra personalidad y hacen que seamos quienes somos.

¿Qué esperar cuando queremos que haya un cambio en las acciones de una persona a la que no le damos retroalimentación?

Hacer retrospecciones semanales sobre el camino que está tomando el departamento es una buena solución para refrendar las acciones hacia la meta que se busca.